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Consejos para elegir un sofá

Consejos para elegir un sofá

Hay infinitas opciones a la hora de elegir un sofá. Puedes pensar que sabes exactamente lo que quieres, pero los estilos, las formas y las opciones de personalización pueden ser abrumadoras. Ahorra tiempo y remordimientos con estos consejos que te ayudarán a comprar el mejor sofá.

Pasamos sentados en un sofá, una media de 10 años a lo largo de toda nuestra vida, solo por eso ya vale la pena invertir en un sofá de calidad. Ciertamente no es una compra que hacer a la ligera, o de prisa y corriendo.

Tamaño, practicidad, durabilidad, diseño y confortabilidad son características importantes que merecen especial atención antes de invertir en un nuevo sofá; de lo contrario podrías gastar tiempo, dinero, y terminar con un producto que no es el adecuado para ti.

Para evitar esto, lo mejor es elegir una marca de calidad, como   Sofás Paulangelo, que nos dan estos consejos para elegir el sofá perfecto. Las opiniones sofas paulangelo hablan por si mismas, sus sofás son de la más alta calidad, y eso se demuestra con una satisfacción total por parte de sus clientes.

Tamaño

Los enormes y amplios sofas lujo de aspecto sofisticado están bien, en teoría, pero ¿realmente tienes espacio para uno? Si compras un sofá que es demasiado grande para la estancia, terminará pareciendo estrecho y mucho más pequeño de lo que realmente es.

Si tu sala de estar tiene un tamaño más bien reducido, busca un sofá con los reposabrazos bajos (o sin reposabrazos), que creará un efecto visual amplio, y hará que la habitación parezca más grande de lo que es.

Del mismo modo, si tienes la suerte de disponer de espacio suficiente, tendrás que decidir cuánto espacio quieres que ocupe el sofá. Ten en cuenta que tienen que caber los demás muebles de la habitación, y si el sofá es demasiado grande, no tendrás espacio para mucho más.

Considera cuántos miembros hay en la familia, y para qué propósitos vas a utilizar más asiduamente tu sofá. Si es para ver la televisión o echar siestas, elige un sofá que sea lo suficientemente largo para caber cómodamente tumbado, sin comprometer el tamaño de la estancia.

Practicidad

Vas a utilizar tu sofá todos los días en un futuro cercano, así que piensa en su uso diario antes de comprarlo. ¿Tienes niños pequeños? ¿Mascotas?

El cuero es una opción súper práctica si tienes niños pequeños, pues es un tejido que se limpia muy bien, y puedes ver fácilmente dónde está la suciedad.

Si tienes mascotas, evita ciertos tejidos, como la lana, el satén, el terciopelo y ciertos tipos de pieles, pues los gatos y los perros pueden arañarlos y romperlos a la mínima.

Los modelos recubiertos de cuero desgastado y microfibra son los mejores para los animales.

También ten en cuenta el número de personas que esperas que utilicen el sofá de forma regular. Es mucho más práctico un sofá de tres plazas o chaiselonge para estar cómodo, que estar apretados en un biplaza.

Durabilidad

Nadie quiere arrepentirse de la compra del sofá a los dos años, cuando esté roto. Por eso, la siguiente característica que hay que tener en cuenta, es su durabilidad.

Siempre hay que pensar en el futuro a la hora de comprar un sofá, es importante elegir uno que realmente esté bien fabricado, que esté hecho para durar.

Con sofas calidad que están a la altura de las necesidades, con un marco de madera maciza (roble, teca, cerezo, abedul, o caoba), unido firmemente con puntas o tornillos, no con cola o grapas. Las versiones de cartón duro o pino se rompen fácilmente y no durarán tanto.

El mejor consejo al elegir un sofá, es que te preguntes: ¿me va a gustar dentro de cinco años? ¿Está bien fabricado? ¿Mi nuevo sofá es muy cómodo?

Tampoco te olvides de la tela. Si optas por un tejido de tela en vez de la piel o poli piel, pide la cantidad de pruebas de fricción (test de Martindale), que deberían ser más de 40.000. Eso asegurará que la tela no se desgastará demasiado rápido.

Diseño y confortabilidad

Lo más importante de un sofá, es que tenga un bonito diseño y sea cómodo y confortable. Asegúrate de que realmente te encanta antes de comprarlo, o lo aborrecerás para siempre.

El diseño es algo muy personal. Busca un sofá que refleje tu estilo personal y la forma en que quieras usarlo. Por ejemplo, si lo vas a utilizar para tomar un café o una copa con los amigos, pero también quieres tumbarte para echar la siesta, el sofá tiene que ser bonito, pero además tiene que ser cómodo para poder estirarte, como los sofas relax piel.

A mucha gente le gusta unos cojines muy mullidos en los que hundirse, para estar lo más cómodo posible. Otros en cambio, prefieren un cojín más firme para poder sentarse sin hundirse.

Y para que sea un sofá totalmente personalizado, coloca diferentes cojines decorativos en diferentes tamaños, colores y texturas, y una manta súper suave sobre el brazo del sofá.

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